viernes, junio 26, 2009

ADIOS AL BARRIO, ENTREVISTA EN EL DIARIO CORREO

Historias urbanas

Adiós al barrio, una novela sobre la nostalgia, la amistad y el desarraigo

CARLOS M. SOTOMAYOR

LIMA | José Antonio Galloso traza un recorrido nostálgico por aquellas épocas de la infancia cuando en los distritos aún existía el concepto de barrio. Publicada por la editorial Alfaguara, Adiós al barrio también genera una reflexión en torno al desarraigo.

Correo: ¿Cómo se origina la idea de la novela?
José Antonio Galloso: Yo viví en Balconcillo hasta los catorce años. Y mi hermano es diez años mayor. Él tendría 18 y yo 8 años. Y lo solía acompañar a los partidos de fútbol y luego a la bodega donde se contaban todas esas aventuras de barrio. Ahora pienso que esa fue mi primera aproximación a la literatura: la narrativa oral. Y hubo una anécdota, que está al inicio del libro (el viaje a Villa). Nunca me pude olvidar de esa anécdota. Y fue así que surgió la novela.

C: La novela es un tributo al barrio y a la amistad que se establece en ella...
JAG: Claro, de alguna manera es un homenaje al barrio, a los amigos del barrio. Pero también es un intento de recuperar esa onda, porque hace tiempo que el concepto de barrio se está perdiendo: las calles se están enrejando, las casas ahora son fortines, y los chiquillos ahora se encierran allí con la computadora. Creo que se ha perdido la idea del barrio como un lugar de reunión, como el mundo más allá de la casa, donde te juntas con gente de tu edad y vives, y empiezas a crecer.

C: La nostalgia también está presente en la novela. Sobre todo cuando el protagonista regresa al barrio después de tiempo.
JAG: Claro, la nostalgia es un elemento importante. De hecho es el encuentro entre tu memoria y la realidad. Creo que a todos nos pasa que regresamos al barrio donde crecimos y viene este choque, porque la memoria tiende a retocar todo. Después vas al lugar y se produce este choque en el que se desmoronan tus memorias. O te rehúsas a la realidad y te vas con tus recuerdos.

C: Ese choque del que hablas se da cuando el protagonista regresa y se encuentra con un maleante que le dice: "Tú no eres de este barrio".
JAG: Claro. Allí se marca la idea de que el pata se ha convertido en un extraño en su barrio. Entonces hay este cruce no sólo de ser forastero, sino también de identidad. Porque el personaje se muda cuando tenía 18 años. Y nunca puede volver a establecer raíces en el nuevo barrio. En un primer momento es extirpado del barrio, pierde su raíz. Y al final termina yéndose del país. Ya no es sólo desarraigado del barrio sino también del país.